publicado originalmente el 6 de Diciembre del 2006
Es curiosa la noción del mal que la cultura occidental ha tratado de fomentar a través de la historia. Para occidente siempre lo "desconocido" y lo "diferente" a lo que ellos postulan ha sido sinónimo de "maligno", algo así como el "demonio", el enemigo que debe ser erradicado de cualquier forma posible por el bien de la humanidad.
Remontándonos a uno de los primeros ejemplos acerca de lo expuesto anteriormente. Durante la Edad Media, la Iglesia Católica era la más importante institución política y religiosa que existía en ese entonces. Ellos trataban de expandir el cristianismo y el "bien" por todos el territorio europeo. Sin embargo, en las regiones nórdicas del continente existían una gran cantidad de pueblos bárbaros (tales como los normandos o los eslavos por nombres algunos) los cuales tenían sus propias religiones (politeístas, siendo Odín su más importante dios) y creencias (como la existencia de seres fantásticos tales como troles u orcos). Por esta razón, la Iglesia Católica no podía concebir que existieran pueblos bárbaros con ese tipo de creencias, por lo que las vinculó con lo maligno, y llegó a tildar dichas religiones como "satánicas". De ahí que entonces se encomendó a la tarea de invadir dichos pueblos bárbaros y evangelizarlos "para eliminar el mal del mundo". Planteo la siguiente pregunta, ¿quiénes son los verdaderos malos en esta historia?
Luego del Medioevo vinieron las Cruzadas. Ahora el demonio se fue hacia el Medio Oriente manifestándose en la religión musulmana, por lo que el deber de "todo buen cristiano" era ir a luchar a dicha zona para -nuevamente- erradicar al demonio del mundo, e instaurar el cristianismo como la única religión en el mundo, pues era la religión del "bien" y la del verdadero Dios. ¿Resultado? Miles de muertos, y no lograron cristianizar nada pues la historia nos muestra el completo fracaso que fueron las cruzadas.
Avancemos hacia el siglo XX, hacia una época en que el poder religioso dejó de mover el mundo, siendo reemplazado por el poder económico. Luego de la I Guerra Mundial, Estados Unidos se convirtió en la principal potencia a nivel mundial producto de los grandes prestámos cedidos a los países de la Triple Entente. Sin embargo este logro económico duró poco, pues en Octubre de 1929 ocurrió la Gran Depresión, en el cual tras la caída de la bolsa de Nueva York (Jueves Negro), la gran parte de la economía mundial sufrió graves problemas.
Pero gracias al Presidente Franklin D. Roosevelt y su "New Deal" la situación logró reestablecerse al aplicar las políticas económicas keynesianas, por lo que luego de la II Guerra Mundial, Estados Unidos volvió a posicionarse como una gran potencia a nivel mundial. Sin embargo había un problema, y era en que debía compartir dicho rango junto a la Unión Soviética.
Así comenzó la Guerra Fría, y el "demonio" volvió a aparecer en gran magnitud en el mundo. Estados Unidos logró convencer a todos sus países satélites y capitalistas de que el mal había aparecido en Europa Oriental y gran parte de Asia (Unión Soviética + países satélites = Sistema Comunista = Mal = "Satanás"), por lo que se propuso a la tarea de erradicar el mal del mundo (¿les suena conocido?). Aunque claro, había que tener mucho cuidado con los conflictos bélicos, pues las armas de destrucción masiva estaban de moda en la época, por lo que decidió hacer pelear a pequeños países satélites de ambos bandos, apoyándolos solamente con armamento militar y económico (Ej: Guerra de Corea, Guerra de Vietnam).
Terminó la Guerra Fría, siendo la caída del muro de Berlín el hecho mas simbólico del fin del mal. Sin embargo, los Estados Unidos nos han convencido de que el demonio no ha sido erradicado, sino que ha cambiado de posición. Desde 1989 (estallido de la Guerra del Golfo Pérsico) que el demonio dejó de estar en Rusia, y se trasladó "nuevamente" al Medio Oriente (principalmente a la zona comprendida entre Irak, Afganistán y Kuwait). Esa concepción del mal se ha mantenido hasta nuestros días, en la que la actual administración del presidente George W. Bush insiste en una Guerra de Irak para eliminar el terrorismo (¿se podrá realmente eliminar alguna vez?) e instaurar el sistema republicano y democrático en una zona con una cultura completamente distinta, todo por el "bien de la humanidad", ahora me pregunto yo, ¿será realmente "bueno para la humanidad" una guerra contra un enemigo invisible, sin término cercano, en la que lo único que se ha logrado ha sido la muerte de miles de militares y civiles inocentes? Yo creo que no, pero bueno, todo sera por eliminar el "mal".
Ahora, dejo una pregunta abierta, ¿quiénes serán realmente los malos y quiénes los buenos?
Saludos
Javier A. Muñoz Saguas
domingo, 15 de abril de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario