viernes, 20 de abril de 2007

Juegos políticos en Chile

publicado originalmente el 31 de Enero del 2007

Hace unos días atrás se hizo conocida la renuncia de Catalina Depassier de la presidencia de ChileDeportes, debido a la salida a la luz pública de que ella no era realmente Licenciada en Filosofía como se afirmaba en su currículum.

Mucho se le ha criticado a la Concertación de que eligen a las personas para los cargos importantes no en base a los méritos de ésta persona, sino únicamente a "pitutos" (como se dice en el buen chileno) dentro de la misma coalición, y que la gran mayoría de la gente que trabaja en los importantes cargos públicos sólo se encuentran allí por diversos juegos políticos que puedan existir dentro del Gobierno.

Sin embargo, quisiera hacer una pequeña reseña histórica acerca del tema.

Durante el tiempo de los romanos, los cónsules elegían a la gente que iba a dirigir las altas magistraturas en base a los méritos que ésta tenga independiente de la familia o la clase social de la cual provengan (a partir del año 367 a.C. hasta un plebeyo, quien era algo así como la "clase media-baja" de Roma podía llegar a ser un cónsul). En otras palabras, en ese tiempo se elegían a los funcionarios no por ideologías similares, sino por méritos propios.

Pero volviendo al caso de Chile, durante el siglo XIX eran principalmente dos partidos políticos quienes se peleaban el poder, el Partido Conservador y el Liberal quienes en cierta forma eran ambos de derecha (en ese tiempo el socialismo ni suquiera existía aún), pero tenían discrepancias en cuanto a la religión y rol de la Iglesia dentro del Estado. En ese tiempo ya se comienza a notar una gran diferencia con los romanos en la forma de gobernar que se mantiene hasta el día de hoy, y era que si el Partido Conservador llegaba al poder, la gran mayoría los cargos públicos eran llenados por gente del mismo partido (como fue desde 1831 hasta 1861), y sucedía lo mismo con la consiguiente victoria del Partido Liberal (1861-1891).

¿Qué ocurría con esto? Ya no se llamaba a los mejores para gobernar, sino que se llamaba sólo a los mejores dentro del mismo partido.

Con el inicio de la República Parlamentaria comenzó a aparecer un fenómeno que agravó aún más el problema: el pluripartidismo político. Comenzaron a aparecer una gran cantidad de partidos políticos de diversas tendencias en el país, lo cual en conjunto con la legislación de aquel entonces provocaba un gran problema, y era que para ponerse de acuerdo dentro del Congreso para aprobar una ley era necesario formar alianzas dentro de los partidos, generando diversos juegos políticos e "intercambios de intereses" por así decirlo. Es así como en Chile surgen las coaliciones políticas que luchaban por el poder en contra de otras coaliciones. Esto también generaba que cuando una coalición lograba llegar al poder, los cargos públicos ya no eran repartidos por gente dentro de un mismo partido, sino que ahora los partidos políticos dentro de la alianza se repartían los cargos como si fuera una especie de tablero de ajedrez en base a sus propios intereses. No estoy diciendo que los juegos políticos no existían antes del parlamentarismo chileno, probablemente si lo hacían, pero sólo estoy diciendo que con el surgimiento de las coaliciones éste se comenzó a hacer más evidente.

En consecuencia el problema se agravó, pues ya no se llamaba a los mejores dentro de un sólo partido, sino que ahora había que repartir los cargos entre muchos partidos, y no necesariamente a los mejores. Esta es una realidad que lamentablemente ha seguido existiendo durante el transcurso de nuestra historia nacional, pudiéndose apreciar claramente hoy en día dos fuertes coaliciones que se pelean el poder, la Alianza por Chile por un lado y la Concertación por el otro.

Ahora bien, volviendo al tema inicial, no estoy justificando el error que cometió la Concertación al elegir para un cargo público a una persona con un currículum falso, creo que es deber de cualquier Gobierno investigar minuciosamente a todas aquellas personas que trabajen para ellos. Sin embargo, es ciego e ignorante echarle la culpa a la Concertación por nombrar a sus ministros en base a "pitutos" y juegos políticos, pues éste no es un problema únicamente del gobierno de turno, es un problema histórico y cultural en el que han caído gobiernos tanto de izquierda como de derecha.

Ojalá que algún día podamos mirar hacia atrás y llegar a ser como los romanos para elegir a nuestros funcionarios públicos, y que éstos realmente sean los mejores.

Saludos.

Javier A. Muñoz Saguas

1 comentario:

Anónimo dijo...

jajaja
malditos pitutos..
maldita burocracia..
por dios brigi! hay tantas cosas que arreglar y mierda por recoger! y sabes que es lo peor de todo? que la mierda no siempre es estorbo, también se puede usar de abono, pero nadie se da cuenta..
ese es el punto! todos servimos, todos nos complementamos, pero todos quieren poder, y no todos sirven para eso, y precisamente quienes quieren el poder no sirven para ello..
la mierda en sí no es mala, sirve de abono, pero en otro lado? en otro lado no, en otro lado pudre todo a su alrededor
ahí está la clave, tomar conciencia de las cosas y saber qué estamos haciendo realmente acá..
pero y ahora? cómo hacer para que todos tomen conciencia? para que sean buenos y se den cuenta que todos somos complementos? que no podemos ser si los otros no son? cómo brigi? cómo???? :S aaaaah
por ahora sigo aquí, resistiendo..
luchando.. o como quieras llamarle
en fin
xD
ando media >=) hoy
me imagino te habrás dado cuenta por mi blog
cuídate!!